La ciudad de La Paz se acerca rápidamente a una encrucijada. ?Podrá La Paz mantener su carácter, sostener la calidad de vida para sus habitantes, y continuar prosperando a medida que la región crece? O por el contrario, ?la fuerza de su crecimiento sobrepasará la capacidad de la región para manejarse por sí misma, ocasionando así una erosión económica, social y ambiental? Estas preguntas constituyen el eje de un estudio realizado por un equipo bi-nacional de investigadores, el cual resumimos en el presente documento. Este trabajo, realizado conjuntamente por académicos e investigadores de la Universidad de Harvard, la Universidad Autónoma de Baja California, la Universidad de Arizona y el Centro Interdisciplinario de Ciencias del Mar, tiene por objetivo el de asistir a los líderes regionales en la evaluación de futuros alternativos para el desarrollo y la conservación de la región de La Paz. El estudio analiza un amplio rango de escenarios e investiga cómo, en los siguientes veinte años, el desempeño económico, los cambios demográficos, las inversiones públicas y privadas, así como las decisiones de política pública, podrían influenciar el crecimiento urbano y los cambios en la tenencia de la tierra. En el estudio también se evalúa la relación de estos cambios con el impacto sobre la hidrología y la ecología regionales, así como en su escenario económico y paisajístico. El futuro de La Paz estará determinado por las decisiones de corto plazo que tomen o que no tomen los líderes regionales. El objetivo de este estudio provee la información para que tales decisiones sean las mejores y permitan construir un futuro que refleje los valores y las prioridades de los habitantes de La Paz.
La población de La Paz se aproxima a 200,000 habitantes.
Figura 1. La región de La Paz de México La Paz se localiza en la región sur de la península de Baja California, en las costas del golfo de California. Con una población cercana a los 200,000 habitantes, es la segunda ciudad más grande en la Península, después de Tijuana en el vecino estado de Baja California, y es la capital del estado de Baja California Sur. La ciudad de La Paz se desarrolló a lo largo de la costa sur de la bahía de La Paz. Uno de los perfiles más notorios en el paisaje de la ciudad es una larga barra de arena, conocida como El Mogote, el cual se formó hace aproximadamente 5000 años y se encuentra frente a la zona urbana. El Mogote cierra un cuerpo de agua: la ensenada de La Paz, que se conecta a la bahía de La Paz mediante un estrecho canal. Tres islas cercanas proveen protección adicional a La Paz. Estas islas –Espíritu Santo, San José y Cerralvo—están reconocidas como unas de las más bellas del golfo de California y representan un importante atractivo turístico. Las reservas naturales e islas del golfo de California fueron designadas como Patrimonio Mundial por la UNESCO el 14 de julio del 2005. En la región de La Paz predominan los ecosistemas desértico y árido. La lluvia es poco frecuente y alcanza un promedio de sólo 18 cm al año. La mayor parte de las precipitaciones proviene de los huracanes cuya violencia ha provocado, al menos cada dos años, desastres históricos en esta región. Hacia el sureste de la ciudad se encuentran las elevaciones de la sierra La Laguna que llegan a tener hasta 2,000 m de altitud y definen una importante faceta del paisaje físico y cultural. Aquí se ubican 11,600 ha designadas como Reserva de la Biosfera para proteger las ecozonas áridas de bosques perennes, coníferas y matorrales que poseen alta biodiversidad y riqueza de especies endémicas. La agricultura ocupa las planicies al sur de la ciudad. Actualmente, gran parte de esta agricultura se orienta hacia productos que, como el tomate, son destinados al mercado estadounidense. La Paz está situada en la única área de Baja California que no es recorrida por la espina montañosa que se ubica a todo lo largo la península. Este particular rasgo geográfico permite el paso del Coromuel, viento fresco característico de esta región, que alivia las calurosas tardes del verano.
Figura 2. El area de Baja California Sur que incluye La Paz y las tres islas que estan reconocidas internacionalmente como Patrimonio de la Humanidad.
Figura 3. Coberatura del suelo.
El área considerada en este estudio comprende la zona urbana de La Paz que se origina a partir del Centro Histórico de la ciudad y el Malecón: paseo costero de la ciudad. El límite del área de estudio incluye la península de Pichilingue que se ubica al norte de la ciudad y se extiende hacia el sur, hasta incluir la mayor parte de la cuenca y las áreas de recarga del acuífero que surten de agua dulce a la ciudad. La zona de Pichilingue incluye el puerto de altura y las playas, que residentes y visitantes de La Paz utilizan en actividades recreativas. El estero Balandra es quizá la más destacada de estas áreas naturales. Aquí se encuentran importantes ecosistemas terrestres y marinos, con paisajes de belleza excepcional, entre los que sobresalen los manglares. De todas las formaciones naturales de Baja California, Balandra ha sido el tema fotográfico más frecuente en la promoción turística y se ha convertido en la figura central de la identidad sudcaliforniana. En 2004, Balandra fue declarada como la primera área natural protegida municipal, pero perdió dicho estatus en 2005 como resultado de un amparo concedido por la Suprema Corte de Justicia. El Tecolote es otra notable zona playera recreativa y escénica en el margen costero de la zona peninsular de Pichilingue, frente a la isla Espíritu Santo.
Figura 4. El área de estudio.
Una Mirada Histórica de La Paz: de sus Orígenes a Nuestros Días
En 1535, Hernán Cortés llegó a lo que ahora es la ciudad de La Paz como parte de sus históricas expediciones, encontrando a los indígenas que habían ocupado Baja California durante miles de años. Sin embargo, La Paz sólo fue poblada de forma continua desde 1811. Los intentos previos de colonización fallaron debido a la falta de agua y a los suelos poco fértiles. Como lo describiremos más adelante, el uso de la tierra y del agua son aspectos clave en la gradual definición de las opciones económicas y sociales de La Paz hacia el futuro. La ciudad de La Paz se estableció gracias a la protección natural que El Mogote brinda a la ensenada de La Paz. Al igual que sus habitantes encontraron sustento en el mar, la economía de la ciudad en el siglo XIX se centraba en la pesca de perlas y de otros recursos marinos. El comercio a través del golfo de California ha también ocupado un importante papel en la vida económica de La Paz. A mediados del siglo XX, la creación de una “zona libre” comercial en el puerto de La Paz impulsó aun más el crecimiento y desarrollo de la ciudad como centro comercial de la región. A pesar de que existe acceso directo por mar, el crecimiento de la región sudpeninsular ha sido restringido por su relativo aislamiento geográfico. La apertura de la carretera trans-peninsular en 1973 permitió una comunicación terrestre más accesible entre el sur y el norte de la Península. Esto, aunado a la expansión del aeropuerto y de servicios aéreos, redujo la distancia efectiva a los principales centros urbanos y de mercado, estimulando notablemente el crecimiento regional. El crecimiento de los sectores gubernamental y académico ha contribuido igualmente a la expansión económica y urbana del área. Durante los años 1950, 1960 y 1970, La Paz experimentó un rápido crecimiento, casi duplicando la población en cada década.
Ciclos Recurrentes de Sobre-explotación La historia económica de La Paz se desenvuelve casi enteramente en torno a la extracción de recursos naturales, incluyendo perlas, pesca, nácar, madera, ganadería, minerales y tenería. Dicha historia ha sido marcada por la conocida secuencia de explotación-sobreexplotación-decaimiento, que a menudo ha ocasionado el abrupto fin a la viabilidad económica de cada actividad, una tras otra. El agotamiento de los bancos perleros fue notado desde 1686. Después de un período de relativa recuperación, las ostras perleras fueron declaradas en peligro de extinción en 1939 y más tarde en 1994. Una tenería establecida en 1903 utilizaba la corteza del cascalote para curtir pieles. Los esfuerzos que se generaron en los 1920 y los 1930 para regular la utilización de estas fuentes de taninos naturales llevaron al cierre de la industria en 1940. Las actividades de tala masiva hacia el final del siglo XX terminaron con la viabilidad comercial de los recursos maderables. Ejemplos más recientes se pueden notar en el auge y la subsiguiente caída en la captura de tiburón, peces ribereños, caracoles y almejas. En el trasfondo de los bellos paisajes que vemos hoy en la ciudad de La Paz, se encuentran ecosistemas fundamental e irreversiblemente alterados por la historia del establecimiento de las comunidades humanas y su actividad económica. No obstante, la economía de La Paz aún depende de la salud de sus ecosistemas naturales y su paisaje. En la medida en que La Paz evoluciona hacia el futuro, es importante comprender que las consecuencias de estos cambios son mucho más que una cuestión de estética—estos recursos son críticos para la subsistencia económica de la región.
La Paz y sus alrededores han sido favorecidos con una imponente belleza natural: monta?as, bosques de cactos, playas e islas. Su limitado grado de desarrollo ha conferido a la región de La Paz una gran amplitud de espacio abierto que ofrece un amplio rango de oportunidades recreativas a residentes y visitantes. La estrecha relación con el mar es un aspecto vital de la vida actual en La Paz, atrayendo a turistas, propietarios de segundas residencias y profesionistas mexicanos en la búsqueda de una alternativa al intenso movimiento y congestión de las grandes ciudades continentales. El turismo en la región de La Paz se enfoca principalmente a actividades acuáticas, incluyendo la pesca deportiva, deportes acuáticos y excursiones a las islas cercanas. A pesar de su progresivo crecimiento, es aún baja la incidencia de los problemas urbanos modernos como drogas, congestionamiento y contaminación. Es notable el nivel de cohesión social que se observa aun siendo una ciudad de este tamaño, lo cual es motivo de orgullo para los paceños. En general, la calidad de vida en La Paz es muy alta.
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